miércoles, 17 de diciembre de 2014

Morir en México, Historia de los muertos en la Narcoguerra PAGINA 9

  • miércoles, 17 de diciembre de 2014
  • Comentarios
    <---Anterior pagina 8
    Un análisis realizado por la estadounidense National Public Radio reveló que de 2 mil 600 detenciones federales relacionadas al narco entre diciembre de 2006 y mayo de 2010, sólo el 12 por ciento de los arrestos fueron de miembros del Cártel de Sinaloa. Según estadísticas del gobierno federal mexicano, el Cártel de Sinaloa es responsable del 84 por ciento de los asesinatos recientes relacionados al narco. En noviembre de 2008, la policía federal arrestó a Noé Ramírez Mandujano, entonces director de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), por aceptar un soborno de 450 mil dólares del Cártel del Pacífico de los Beltrán Leyva, en ese entonces el archienemigo del Cártel de Sinaloa. En diciembre de 2009, comandos de la Marina invadieron el complejo de lujo en Cuernavaca donde Arturo Beltrán Leyva, líder del Cártel del Pacífico, se escondía. Los soldados lo mataron, lo desnudaron y colocaron dinero y joyas con esmero sobre su cuerpo baleado. La guerra de Calderón también creó un clima de tan abrumadora violencia e impunidad que los asesinatos de opositores políticos —líderes indígenas, defensores de derechos humanos, activistas contra la minería, insurgentes guerrilleros— se pierden en el creciente número de ejecutados, sin recibir gran atención o incitar protestas. Paramilitares asesinaron a Beatriz

    Cariño y a Jyri Jaakkola a plena luz del día mientras participaban en una caravana de derechos humanos que llevaba alimentos y medicinas a la asediada comunidad indígena triqui de San Juan Copala en el estado de Oaxaca. Nadie ha sido detenido; el gobierno federal no mandó a la policía para romper la barricada paramilitar en la carretera a Copala. Raúl Lucas Lucía y Manuel Ponce Ríos, dos activistas de derechos indígenas en el estado de Guerrero, fueron torturados y ejecutados en febrero de 2010. Nadie fue detenido. Activistas han sido asesinados en Chiapas, Sinaloa, Baja California y Chihuahua; ningún caso se ha resuelto.

    En los Estados Unidos, tanto George W. Bush como Barack Obama han mandado dinero, armas y ayuda militar al ejército mexicano y a la policía federal para apoyar el “combate” al narcotráfico. A la hora de aprobar o cubrir en los medios la ayuda estadounidense al gobierno federal mexicano, como los mil 400 millones de dólares de la Iniciativa Mérida, los funcionarios estadounidenses y la mayoría de los medios de comunicación de Estados Unidos olvidan la larga lista de policías federales y generales que después se hicieron famosos como narcos de alto nivel: Rafael Aguilar Guajardo, Miguel Ángel Félix Gallardo, Amado Carrillo Fuentes, Osiel Cárdenas, Guillermo González Calderoni, Jesús Gutiérrez Rebollo. Los funcionarios públicos y los medios estadounidenses nunca mencionan que el ejército mexicano y la policía federal con mucha frecuencia son narcotraficantes.

    Las drogas son un gran negocio. El Informe mundial sobre las drogas 2010 de la Organización de las Naciones Unidas estima que los mercados globales de cocaína y opiatos generan 153 mil millones de dólares al año. La ONU estima que la industria global de las drogas genera entre 300 y 500 mil millones de dólares. La marihuana es la droga ilegal más consumida, pero es difícil calcular sus lucros anuales pues puede ser cultivada y vendida localmente en pequeñas cantidades en todo el mundo. Sólo la cosecha anual semilegal de marihuana del estado de California se estimó en 17 mil millones de dólares en 2008; el valor de todos los cultivos legales de California en 2008 fue de 4 mil 190 millones de dólares. El Informe sobre la Estrategia Internacional de Control de Narcóticos de 2010 del Departamento de Estado de los Estados Unidos estima que las organizaciones narcotraficantes mexicanas mueven hasta 25 mil millones de dólares en lucros de Estados Unidos a México cada año. El gobierno federal mexicano estima que los narcotraficantes ganaron más de 132 mil millones de dólares entre diciembre de 2006 y junio de 2010. El capo “más buscado” —el Chapo Guzmán detenido supuestamente a inicios del 2014— hasta antes de su captura figuraba como miembro recurrente de la lista de millonarios de Forbes. El primer año en que apareció en la lista (2009), los editores de la revista reportaron como fuente de su fortuna, “transportes”.

    Continua clic aquí para Leer la PAGINA 10
    Apóyanos con un me gusta a nuestra página de Facebook/NarcoviolenciaOficial
    Compartir:

    0 comentarios:

    Publicar un comentario