miércoles, 21 de enero de 2015

Las ejecuciones de “El Cochi” de Las Fuerzas Especiales de Damaso

  • miércoles, 21 de enero de 2015
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    Las ejecuciones de “El Cochi”

    Después de la captura de Víctor Barraza Martínez “El Víctor” o “El Vidal”, y de Juan Antonio Martínez Rosas “El Furby”, y el destierro de Cruz Alonso Lozoya Uriarte “El Grande”, el Grupo de Coordinación de Seguridad Pública del Estado tiene en la mira a Raúl Castillo de la Rosa, responsable de la ola de asesinatos de 2015
    NARCOVIOLENCIA-Como todos los días, el joven Fabián salió rumbo a la escuela -a eso de las siete de la mañana- el martes 13 de enero de 2015, de su casa localizada en Callejón de Acceso entre Manuel Torres Iglesias y Regidores, en la colonia Lázaro Cárdenas de La Paz.

    El adolecente de 14 años caminaba por una calle de tierra, cuando al pasar a un costado de un viejo pick-up, cargado de basura y ramas, observó a lo lejos una “bola” que estaba en la parte trasera de la unidad, tirada sobre el piso y enfrente de una vivienda de color café y franjas rojas.

    “Era una cabeza humana”, relató a su madre vía celular y, de inmediato, el menor salió corriendo de la escena del crimen para pedir auxilio a una señora que se cruzó en su camino, cerca de la Escuela Primaria “Emma Isabel Osuna Mancillas”.

    La madre de Fabián dio aviso a las autoridades, hasta donde llegaron oficiales de la Policía Municipal de La Paz, Policía Ministerial del Estado, Policía Estatal Preventiva, Ejército Mexicano, Secretaría de Marina y Gendarmería.

    En el lugar, la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) encontró una cabeza humana bañada en sangre y un cartel de color blanco con letra negra y dos narcomensajes:
    “Síganme mandando madrinas hijos de su puta madre”, describía en la parte de enfrente, y en la posterior: “Hay (sic) te lo regalo Saulito síguele con tus mamadas pues. Atte C.D.S”, y la figura de un murciélago.

    Pero ese sangriento hallazgo fue el segundo de ese día. El primero ocurrió alrededor de las 3:30 am, cuando se reportaron disparos de arma de fuego en el cruce de las calles Tuparam y Valentín Gómez Farías, en la colonia Los Cácaros de La Paz.

    Los primeros en llegar fueron agentes de la Policía Municipal de La Paz,  quienes encontraron cinco cartuchos percutidos por disparo de arma de fuego calibre 9 milímetros, y a un costado, una hielera tapada de color blanco con la leyenda Oxxo y dos bolsas de basura de color negro.

    En el interior, y según el parte de la Dirección de Servicios Periciales de la PGJE, apareció lo siguiente:

    - Dos manos, dos muñecas encintadas y dos antebrazos, izquierdo y derecho en la hielera.
    - Pierna derecha e izquierda desde las rodillas hasta los pies, en una de las dos bolsas negras.
    - Un pantalón de mezclilla, ropa, un rollo de cinta canela y cajetillas de cigarros en el interior de la segunda bolsa.

    Después del segundo evento criminal, hubo un tercero, cuando alrededor de las 11:00 am, apareció la última pieza del cuerpo encontrado en los anteriores hallazgos, consistente en el tronco, desde el cuello hasta las rodillas y los brazos.

    Los asesinos colocaron los restos humanos en el interior de una cobija de color café completamente encintada y envuelta, en una segunda capa, de unas cortinas o sábanas de color amarillo con blanco, y en la parte frontal, un cartel de color blanco con letras negras y la leyenda “Ahí te lo regalo Parra. Atte. C.D.S”, y el dibujo de un murciélago.

    Los restos humanos fueron colocados en la caja de un pick-up Ford F-150 color rojo, cuatro puertas, rines cromados, vidrios polarizados y placas de circulación CE-969-29, estacionado fuera de un domicilio en la calle de Chichonal, entre San Martín y San Miguel, en la populosa colonia Santa Fe de La Paz.

    Después de recolectar los restos del cuerpo, esparcidos en tres puntos de la ciudad de La Paz, el dictamen de la necropsia arrojó que la víctima, de 35 años, fue asesinada con un arma blanca, y posteriormente, destazada con un machete por sus victimarios.

    En vida, llevaba por nombre Juan Carlos Bareño Avilés “El Juanillo”, ampliamente conocido en el bajo mundo por su historial delictivo en robos, asaltos y venta de droga, y resultó ser hijo de la fallecida lideresa de colonias del Partido Revolucionario Institucional, conocida popularmente como “Pancha Avilés”.

    Las investigaciones

    Los agentes de investigación de la PGJE tienen como principal hipótesis que el caso del descuartizado está vinculado al trabajo de inteligencia de la Unidad de Investigación de la Policía Estatal Preventiva (PEP).

    Y es que, según las primeras investigaciones, la corporación pretendía ubicar y dar con el paradero de Raúl Castillo de la Rosa “El Cochi”, en el marco del trabajo de inteligencia y estrategias implementadas dentro del llamado Grupo de Coordinación de Seguridad Pública de Baja California Sur.

    Agentes de investigación habrían enviado a “El Juanillo” a ubicar a “El Cochi”, quien aparentemente fue descubierto, por eso, cuando lo mataron y lo destazaron, parte de sus restos fueron colocados afuera de los domicilios particulares de oficiales de la PEP, algunos de los cuales -según algunas investigaciones federales y militares- tenían vínculos criminales con el cabecilla de las Fuerzas Especiales de Dámaso, Édgar Amílcar Acosta Reyes “El Rayo”.

    El tronco del cuerpo de “El Juanillo” fue colocado en una camioneta propiedad del agente y ex escolta del gobernador Marcos Alberto Covarrubias Villaseñor, Miguel Alberto Ayala Peña “El Zorro”, uno de los recomendados del ex coordinador de Giras del mandatario, Irineo Martínez Ordaz,  cuyo mensaje iba dirigido a otro oficial de la PEP, de nombre Luis Francisco Pérez Parra, conocido como “El Parra”, alfil de Luis Alberto López López, otro de los hombres de confianza de Irineo.

    En el último mapa delictivo elaborado por autoridades federales y militares, Raúl Castillo de la Rosa “El Cochi”, de 35 años, aparece dentro de las Fuerzas Especiales de Dámaso, como el nuevo responsable de logística en los últimos ataques armados perpetrados en Los Cabos y La Paz, después de la captura de Juan Antonio Martínez Rosas “El Furby”, ocurrida la noche del 22 de diciembre de 2014 en una casa de seguridad de la calle Terranova Sur, Fraccionamiento Terranova, al sur de la ciudad de La Paz.

    Para los investigadores federales y militares, “El Cochi”, es pieza clave dentro de la estructura criminal comandada por el jefe de sicarios de “Los Dámaso” en Baja California Sur,  “El Rayo”,  quien abrió, trazó y delimitó las rutas de escape cuando dos narcomenudistas fueron atacados y ejecutados en Los Cabos, y tres más en La Paz, a partir del 9 de enero de 2015 y hasta el cierre de esta edición.

    Según los investigadores, el sicario es visto como un “desalmado” y es “extremadamente violento”, por encima de Víctor Barraza Martínez “El Víctor” o “El Vidal”, Juan Antonio Martínez Rosas “El Furby”, y Cruz Alonso Lozoya Uriarte “El Grande”.

    Los ataques

    En la pelea por el control de la plaza del narcomenudeo entre células de Dámaso López Núñez “El Licenciado” e Ismael “El Mayo” Zambada, y según las primeras investigaciones de la PGJE, los ataques armados fueron dirigidos por “El Cochi” e hicieron blanco en las siguientes víctimas:
    - La noche del 9 de enero fue ejecutado el narcomenudista Fabricio Cota Rosas, en la calle Paseo de Cabo San Lucas y el entronque con Carretera Transpeninsular, a la altura del Kilómetro 121 + 500 del tramo carretero de Cabo San Lucas a Todos Santos.

    La víctima viajaba a bordo de una motocicleta Yamaha de color azul cuando -en base a investigaciones de la PGJE- repentinamente fue atacado a tiros, recibiendo 13 disparos de bala calibre 7.62 x 39 milímetros, utilizados por rifles de asalto AK-47.

    De acuerdo a los indicios encontrados en la escena del crimen, los criminales dispararon en tres ocasiones contra la víctima, primero seis veces, después cinco y, finalmente, tres más.
    - La madrugada del 10 de enero fue asesinado el narcomenudista Andrés Enrique Echeverría Franco, cuando circulaba por la calle Hojazen esquina Avenida Los Cabos, Fraccionamiento Hojazen en Cabo San Lucas.

    Viajaba a bordo de una motocicleta Yamaha color azul con blanco, y recibió seis impactos de bala calibre 7.62 x 39 milímetros disparadas por un rifle de asalto AK-47. Los agresores huyeron.
    - La tarde del 10 de enero fue ejecutado el narcomenudista Anacleto Sáenz Alarcón “El Cleto”, mientras circulaba acompañado de su pareja sentimental María Neyeli Cota Serna sobre el Libramiento Daniel Roldán Zimbrón, entre Avenida Las Garzas y Carretera al Norte, en la ciudad de La Paz.
    El occiso -con antecedentes penales por el delito de posesión de enervantes en diciembre de 2008- viajaba a bordo de una camioneta Nissan Pathfinder color verde sin placas de circulación, cuando un automóvil le dio alcance y uno de los tripulantes sacó una pistola 9 milímetros para dispararle, quedando muerto. Su pareja, de 29 años de edad, resultó herida en la mano derecha.
    En la escena del crimen, la PGJE levantó 8 cartuchos percutidos calibre 9 milímetros y 4 fragmentos de ojiva, dos balas y dos teléfonos celulares.

    4.- La tarde del pasado 13 de enero fue ejecutado el narcomenudista Jorge Sánchez Alarcón “El Niño”, cuando se encontraba dentro de un domicilio particular en las calles de República y Cabildo en la colonia Loma Linda de La Paz.

    Los dos sicarios –según testigos—se bajaron de un automóvil e ingresaron a una vivienda, y quienes comenzaron a disparar en contra de la victima, y donde la pareja sentimental de la victima trató de impedir el ataque y fue agredida a cachazos en la cabeza, saliendo lesionada María Concepción Quintanilla Herrera.

    La PGJE encontró un cartucho útil 9 milímetros, un casquillo percutido, un teléfono celular y una bolsa con marihuana.

    - Al cierre de esta edición, la tarde del miércoles 14 de enero, otro nuevo ataque armado sacudió la ciudad de La Paz. Esta vez los sicarios atacaron a los tripulantes de un automóvil Chevrolet Cobalt LS color rojo, dos puertas, placas de circulación 470-PMY-2, cuando estaban estacionados afuera del Casino Central que se localiza entre los bulevares Luis Donaldo Colosio, Forjadores y La Paz, en el fraccionamiento Bellavista de La Paz.

    En plena tarde, cuando mucha gente circulaba por la zona, los criminales dispararon en siete ocasiones en contra de los narcomenudistas Daniel Iván Espinoza Cota y Gonzalo Fimbres Valenzuela, quedando muerto arriba del carro el primero de ellos; el segundo resultó herido.
    En la escena del crimen, peritos de la PGJE, encontraron siete cartuchos percutidos calibre 9 milímetros, dos balas deformadas, y dentro del vehículo de las víctimas, un teléfono celular, ocho grapas de cocaína y 640 pesos en efectivo.

    Al cierre de esta edición, la Procuraduría estatal reportó fuera de peligro al herido en brazo, muñeca, muslo, pantorrilla izquierda y rodilla derecha, después de haber sido internado en el Hospital General “Juan María de Salvatierra” de La Paz.

    Los detenidos

    Después de los primeros ataques armados de 2015, la PGJE inició las investigaciones sobre la autoría de las dos ejecuciones en Los Cabos.

    La preocupación de que la ola de violencia pudiera extenderse hacia ese destino turístico, terminó rápidamente con la captura de Enrique Hernández Cardoza “El Borrego” durante una revisión en el filtro carretera de Cabo San Lucas a Todos Santos,  en posición de las siguientes armas:

    - Un rifle de asalto AK-47, calibre 7.62 x 39 milímetros.
    - Una pistola escuela calibre 9 milímetros.
    - Cuatro cargadores abastecidos calibre 7.62 x 39 milímetros.
    - 97 cartuchos útiles calibre 7.62 x 39 milímetros.
    - Un cargador abastecido calibre 9 milímetros con 10 cartuchos útiles.

    El delincuente traía consigo mil 890 dosis de cristal y viajaba a bordo de un vehículo Toyota Corolla modelo 1999.

    Después de haber sido detenido, “El Borrego” admitió ser parte del equipo criminal de Víctor Barraza Martínez “El Vidal” o “El Víctor”, y antes de ser detenido, éste “había dado órdenes de organizar a la gente para pelear la plaza del narcomenudeo de Los Cabos”, en manos de Javier Acosta López o Javier López Rivera “El Javier” o “El Javy”.

    Hernández Cardoza confesó estar trabajando en la logística y abastecimiento de armas y vehículos para las Fuerzas Especiales de Dámaso, quienes disponían de entre cinco y seis casas de seguridad en San José del Cabo y Cabo San Lucas.

    Durante el interrogatorio, “El Borrego” ofreció nombres de los responsables de los crímenes de Los Cabos, y entre otros, participaron Luis Barraza Martínez, hermano de “El Víctor” o “El Vidal”, y un sujeto identificado como “El Toro Medina”, quienes ya son buscados por el Grupo de Coordinación de Seguridad Pública del Estado.

    Sin necesidad de presionarlo, dio santo y seña de sus características físicas, así como de sus pistoleros y los principales lugares donde operan, y los planes para apoderarse de la plaza de Los Cabos.
    Desde el momento de su captura, “El Borrego” es defendido por el abogado Rubén López Guerrero, ampliamente conocido por defender a narcomenudistas y apodado “El Abogado del Diablo”.
    Según datos recabados por Investigaciones ZETA, Enrique Hernández Cardoza “El Borrego” está firmando en un Juzgado federal, después de haber sido detenido en posesión de droga, en un operativo del Centro de Operaciones Estratégicas (COE) en Cabo San Lucas.

    Según un parte informativo del 23 de junio de 2013, el delincuente ya había sido detenido en posesión de 20 grapas de cristal y 90 pastillas psicotrópicas, cuando viajaba a bordo de un pick-up e intentó pasar el filtro de revisión de la Carretera Transpeninsular de Cabo San Lucas a Todos Santos.
    Los oficiales de la Policía Ministerial ordenaron que descendiera de la unidad y se negó, por lo que intentó darse a la fuga y, al ser bajado del vehículo, trató de agredir a golpes a los captores.
    Sin embargo, fue sometido y revisado, encontrando en la bolsa de su pantalón la droga. Fue detenido y consignado a la Agencia del Ministerio Público de la Federación de la Procuraduría General de la República, pero sospechosamente, salió casi de inmediato.

    Pero apenas había terminado de cantar “El Borrego”, la Secretaría de Marina capturó el 13 de enero de 2015 a ocho sicarios al servicio de Luis Antonio Montoya Beltrán “Don Carlos”, “El Artista” o “El Montoya”, y de Rolando Moreno González “El Compadrón”.
    Los pistoleros del bando contrario de las Fuerzas Especiales de Dámaso fueron detenidos en una casa de seguridad de la colonia Vuelo del Águila en Todos Santos, quienes tenían en su poder tres rifles de asalto AK-47, dos pistolas escuadra calibre 45, una pistola calibre 9 milímetros, 19 cargadores útiles calibre 7.62 x 39 milímetros; tres cargadores útiles para pistola, además de grapas y marihuana.
    Los detenidos durante este operativo fueron:

    * José Ortiz Monzón y/o Gustavo Lozoya Portillo, de 30 años de edad, originario de Baridaguato, Sinaloa.
    * Irvin Camilo Angulo Soto, de 32, oriundo de Culiacán, Sinaloa.
    * Martín Hernández Ojeda, de 20, nativo de Sonora.
    * Víctor Ángel Maldonado Cortés “El Güero Sinaloa”, de 27, nacido en Veracruz.
    * Erick Ramírez Ruiz y/o Ramsés Gerardo Hirales Pimentel, de 25, oriundo de La Paz, Baja California Sur.
    * Perla Alejandra Cárdenas Sapiens, de 22, de La Paz, Baja California Sur.
    * Samuel Jáuregui Girón, de 20, nacido en Culiacán, Sinaloa.
    * Dunia Sugely Manríquez Angulo, de 38, de La Paz, Baja California Sur.
    En esta ocasión, los detenidos no fueron trasladados a la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO). Sin embargo, fueron puestos a disposición del Agente del Ministerio Público de la Federación de la PGR, quien determinaría su situación jurídica.

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