domingo, 8 de febrero de 2015

"Memorias de un Capo" Miguel Ángel Félix Gallardo PAGINA 6

  • domingo, 8 de febrero de 2015
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    TALLER DE TERCERA DIMENSIÓN
    En una ocasión llegó al Reclusorio Sur el Lic. Zamora hermano del otro Zamora que murió en la aprehensión de Joaquín Hernández Galicia; este último Zamora, Coello lo puso en Bienes Asegurados, el director del Reclusorio Sur, Virgilio Gallardo Coria, era consuegro de él y le permitió que platicáramos en la oficina del Cte. Mariano Ordaz. Me proponía (autorizado por Coello) que yo donara el 25% de lo asegurado y se me regresaría lo demás; yo le contesté: “Mire Lic. de lo asegurado, sólo soy dueño de unas 10 propiedades, lo demás es de terceros, de mis padres, hermanos, sobrinos, tíos y amigos, dígale al Lic. Coello que yo no puedo negociar lo que no es mío, y le aclaro que lo mío lo heredé de mis padres, dichas propiedades fueron adquiridas cuando aún no nacía yo”. Zamora se portó muy consciente, en eso llegó un familiar que acababa de salir de conmigo y se regresó porque alguien le avisó que la Federal estaba afuera deteniendo a toda la visita de Félix Gallardo. Zamora dijo: “¿Cómo es posible que todavía le estén atropellando a la familia?, mire, olvide lo del 25% yo explicaré que no se puede y hablaré para que dejen de molestar a su familia”.

    Por unos meses me dejaron la familia en paz, agradezco a Zamora su intervención pero meses después pasó lo de Iguala, al inicio de mis procesos varias veces me llevaron a careos del Reclusorio Sur a Reclusorio Norte, con unos 3 o 4 custodios y el comandante, la primera vez me llevó del Sur al Norte el Comandante Raúl Patiño, al regreso en el lugar conocido como la Noria, frente a la casa de Dolores Olmedo se descompusó la combi y nos fuimos a pie hasta el reclusorio. Otra vez con el comandante Alfredo Cuadros Aldana pasó lo mismo y la última chocó el ve-hículo en el centro cuando veníamos del Reclusorio Norte al Sur, atrás venía una suburban mía con un médico, ahí nos subimos el Comandante Mariano Ordaz y yo, los custodios se quedaron arreglando la combi, nunca tuve problemas en el Sur y nunca pasó por mi mente fugarme, en el Sur estuve clasificado como de media peligrosidad, trabajé siempre de encargado de mantenimiento por parte de los internos del Reclusorio Sur, puse un taller de tercera dimensión. En una ocasión me felicitó el diputado panista Víctor Orduña, me compró 5 cuadros y me inspiró a poner otros negocios que dieran empleo a los internos.

    Fue entonces que con mi amigo el ingeniero petrolero Gabriel Rivera Castilla fabricamos pintura vinílica y jabón, la pintura resultó de mejor calidad que las comerciales del mercado, el diputado antes mencionado nos recomendó algunas dependencias y hasta la Dirección de Reclusorios No. 5 compró 10 000 litros al 40% del precio del mercado, aún así ganamos para pagarles buenos sueldos a los internos. De no traerme a Almoloya hubiera puesto otros negocios en los talleres del reclusorio. A razón de la desaparición y muerte de mis abogados, familiares, amigos y para que Javier Pardo y yo no hiciéramos declaraciones nos trajeron a Almoloya con un equipo de seguridad de unos 100 elementos, cosa totalmente innecesaria pues allá siempre nos movían de un reclusorio a otro unos 4 custodios y la combi de traslados.

    ALMOLOYA Y MATUSALÉN
    Para traerme a Almoloya, se violó un amparo concedido para no ser excarcelado del Reclusorio Sur a otra parte, mis procesos se quedaron lejos y se me notificaba por exhorto. En ese tiempo Almoloya era para sentenciados, no había juzgados, se nos notificaba en locutorios, no tuve abogados por unos años, mi situación económica no era buena, no pude defenderme y se me agotó el proceso faltándome pruebas que desahogar. Fui sentenciado y confirmado en 2da. Instancia por el que fue ministerio público en mi proceso. Ya en Almoloya siguieron las consignas, aquí no es permitido revisar el proceso con el abogado, ni siquiera le prestan papel y lápiz por ventanilla de locutorios, no tengo acceso a libros de derecho, ni de intercambiar papeles con mi defensor, además todo interno que llega a Almoloya es clasificado de máxima peligrosidad y siendo famoso sólo se sale muerto pues el cumplir una pena máxima sólo Matusalén saldría vivo. Ha habido unos pocos traslados a privilegiados internos que el consejo les ha bajado el perfil de máxima a media, por ejemplo don Fernando Gonzáles González coacusado del Ing. Raúl Salinas de Gortari, quien también mejoró su perfil y fue trasladado a Almoloyita.

    EL 94 EN ALMOLOYA
    Voy a comentar algo de este último. Antesito del término de gobierno de Carlos Salinas de Gortari, cuando el levantamiento del ezln, venía a este lugar a darnos conferencia un supuesto maestro de la Ibero, Sr. Germán Plascencia, en el área escolar del módulo 1, nos reunimos por las tardes cuando él venía. Entre los internos había unos intelectuales, el físico matemático Cuauhtémoc Sánchez Aguilar, Pellegrini y otros, junto con el maestro, comentaban las condiciones del país a raíz del cambio, que no se veía rumbo, que hacía falta un escándalo, que si Carlos Salinas no llegaba a la omc se vería en dificultades, que lo de Colosio, lo del Cardenal Posadas Ocampo, lo de Ruíz Massieu, lo del ezln y otros temas, que los internos de Almoloya habíamos sido “fabricados” para entretener a la opinión pública, que no había necesidad de cárceles de exterminio que no readaptaban, etcétera. El maestro Plascencia portaba un gafete que le permitía visitar cualquier área del penal; un día que regresaba yo de locutorios en el diamante B 6 B, miré que traían a una persona demasiado custodiada, al pasar por donde yo estaba de frente a la pared, de reojo miré y me pareció que era Raúl Salinas de Gortari, iban rumbo a segregación. Llegué a la clase del maestro Plascencia y comenté lo visto; acto seguido el maestro, como si ya supiera o esperara esa noticia, canceló la clase y se fue. Los internos de la clase comentaron que ése era el escándalo que antes se platicaba que sucedería; otros dijeron que el maestro era espía del gobierno, que vino a ver que nos sacaba a nosotros, etcétera.

    RAÚL SALINAS DE GORTARI
    A Raúl Salinas lo tuvieron años en “Conductas Especiales”, lugar que, en ese entonces el reglamento sólo permitía que los internos permanecieran en él no más de 15 días; nos sorprendió el mal trato que le daban: la comida fría, gritos, burlas, le humillaban a la familia, había ocasiones que la señora Paulina tardaba 3 o 4 horas para entrar a verlo. Al inicio, los internos le gritaban al ingeniero “aguante”; poco a poco le agarramos aprecio por su hombría, las veces que lo encontraba, al saludarnos, me decía: “Dios lo bendiga”. Culpable o inocente me dio gusto que se fuera; lamento que no haya hecho declaraciones sobre la tortura que pasó y que nosotros los más viejos seguimos soportando ahora con más presión que en los tiempos en que estuvo Raúl Salinas de Gortari, pues muchos de los que él conoció ya murieron aquí. Hoy ya no hay actividades; los patios de cada dormitorio son 30 por 30 metros, a éstos nos sacan solamente 45 minutos al día y el resto del tiempo metidos en las celdas, la comida que tenemos en comparación con la que teníamos durante los gobiernos “priístas”, es de pésima calidad y mínima cantidad, no tenemos tienda, talleres, ni clases de pintura, pirograbado, artesanías, teatro, no tenemos asistencia religiosa pastoral; carecemos de atención médica y de medicamentos, no tenemos entrevistas con psicólogos, criminólogos, de trabajadores sociales, no contamos con visitas de diputados, senadores, políticos ni intelectuales, como al principio nos vi-sitaban. Esta prisión se copió de unos centros penitenciarios franceses. En un estudio realizado en Francia se supo que, de cada 10 internos, en un lapso de 10 años, morían 4 y, los otros 6, perdían facultades mentales, por lo que el gobierno francés los cerró todos.

    UNO POR DIEZ
    El doctor Juan Pablo de Tavira, en su libro: ¿Por qué Almoloya?, dice: un interno aquí, en un año, paga el equivalente a 10 años en otras prisiones. La mayor parte de los internos no tienen abogado ni visitas familiares por ser de escasos recursos, esta prisión está sobrepoblada de inocentes, pues eran choferes, veladores, jardineros, cocineros, plomeros, electricistas, pintores, albañiles de quienes fueron detenidos y que nada tienen que ver con las actividades que les imputan. Sólo en los módulos 1 y 3 los internos tienen visitas y de ellos muy pocos tienen la visita íntima, las salas de visita íntima siempre están vacías, igualmente las salas de visitas familiares, esto debido al exceso de requisitos que piden las autoridades del penal, los papeles para que una visita pueda entrar tienen que traerlos sólo el día que le toca visita a su familiar y esperar a que el Consejo Técnico Interdisciplinario apruebe su ingreso. Si la visita viene de lejos pierden su tiempo y se quedan llorando afuera y por falta de recursos ya no vuelven a venir y se pierde la relación con su familiar.

    México tiene una Constitución política con casi 500 reformas; códigos penales con modificaciones, remiendos, cambios y reformas de sus artículos de cada gobierno que entra al poder, aumenta la penalidad de los delitos, sin otorgar ningún beneficio a los internos que tienen 40 años de edad y los sentencia a 40, 50, 60 o más años de prisión no vivirán para cumplir esas sentencias, pues se perdió el principio de que el delincuente debe ser readaptado para volver a su medio social y a la familia que dejó desamparada.

    LOS ARELLANO FÉLIX
    Quiero dejar aclarado para la opinión pública algo sobre las mentiras que se han dicho de mi persona en el pasado por las diferentes autoridades y servidores públicos y prensa amarillista. No soy familiar de los Arellano Félix. Ya me careé con algunos de ellos ante el Ministerio Público y autoridades judiciales, jueces y magistrados, etcétera.

    — Benjamín Arellano, padre de los Arellano Félix, era originario de Magdalena de Quino, Sonora; su hermana fue Presidenta Municipal de ese lugar.
    — Doña Alicia Félix Zazueta, madre de los Arellano Félix, es originaria del estado de Durango y ambos, padre y madre, se vinieron a radicar a Culiacán, Sinaloa.
    — Mi padre, Ramón Félix Sánchez, era originario de Guamúchil Salvador Alvarado, Sinaloa. Mi madre, Justina Gallardo Gastelum, era originaria del Aguapepe, en Sinaloa.
    Cuando yo fui presentado y procesado en 1989, nadie conocía a los Arellano Félix, quienes se hicieron famosos a partir del escándalo del Cardenal Posadas Ocampo. En 1989 no existían los “cárteles”, después de lo de Posadas Ocampo se empezó a hablar de “cárteles” por las autoridades encargadas de combatir el delito. Si sabían de ellos es porque los protegían y agarraron sólo al que caía en desgracia, fue González Calderoni, quien, en su tiempo , repartió plaza.

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    En la actualidad Miguel Ángel Félix Gallardo, “El Jefe de Jefes o el Padrino” fue recluido al penal Federal de Puente Grande, confirmaron fuentes federales.

    Su llegada al  centro penitenciario número 2 ocurrió durante la madrugada del 9 de febrero del 2015, en medio de un fuerte dispositivo de seguridad encabezado por la Policía Federal.

    Félix Gallardo estuvo preso durante 25 años en el penal federal del Altiplano, pero gracias a un amparo obtenido por su defensa fue trasladado al penal federal ubicado en el municipio de El Salto, Jalisco.
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