domingo, 8 de marzo de 2015

Carmen Aristegui: Sin miedo al poder PAGINA 5

  • domingo, 8 de marzo de 2015
  • Comentarios
    <---Anterior Pagina 4
    Aristegui es uno de los personajes más públicos y más desconocidos del país. Donde va se forman multitudes para pedirle una fotografía, un autógrafo, unas palabras. Si asiste a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, termina de trabajar y se recluye en su habitación. Cuando no está en la cabina de MVS, se encierra en su casa con su familia, de la que nunca habla. La periodista que en la universidad veía tres películas en un día, nunca va al cine —hasta mediados de enero no había visto Birdman y el resto de películas nominadas a los premios Óscar—. Dice que se ha habituado a vivir en los extremos, a estar concentrada desde que se pone el sol para entrar a la cabina de radio y a seguir muy atenta al anochecer, en su programa de entrevistas de CNN y a tener todos los sentidos en lo que ve y escucha para escribir, cosa que hace cada semana en una columna del diario Reforma. Dice que le gustaría cocinar. Es fanática del pozole y la cochinita pibil. “Algún día espero tener más espacio para más libros, más música, más películas”.

    —¿Vas a votar?
    —Sí, voy a votar.

    —¿Crees que es un error no votar?
    —Entiendo los planteamientos de Sicilia, Solalinde y Pietro Ameglio que plantean una señal categórica a esta clase política impresentable. O votar con la nariz tapada para no percibir los hedores. Es un dilema porque votar es refrendar un grado mínimo de confianza en algo que ha trabajado durísimo para perderla. Voy a votar, pero no con entusiasmo. Entiendo que la otra postura tiene razón y espero que lo que desde ahí se construya signifique un castigo que obligue a la clase política a replantear muchas cosas. Esa posición tiene un gran valor porque eleva el nivel de exigencia de la ciudadanía. Quisiera pensar que a partir de esto algún día se pueda incorporar en México el voto en blanco, es decir que si los votos anulados supera un porcentaje, la elección se anule y no puedan competir los mismos candidatos. Sería una revolución política. Esperamos que haya imaginación política para que sucedan cosas que ya deben suceder.

    —¿Tiene salida el país?
    —Sí tiene salida y más vale que nos creamos los mexicanos que hay una salida. No creer es una derrota moral que no nos podemos permitir. Si una sociedad se plantea que no hay salida, se paraliza. Uno puede ser pesimista, crítico y agudo al observar lo que está mal, pero al final de la historia incluso los más severos críticos y los más radicales observadores de la realidad, si no tienen la posibilidad de creer, todo pierde razón de ser. Y no es que te plantees cambiarlo todo por ti mismo. Es el cachito que te toque, lo que has dedicado a hacer. Hay zonas luminosas y zonas terroríficas. Así de compleja es la realidad y de terca es la humanidad. Estamos en un momento donde todo parece conspirar a que las cosas entren en una ruta diferente, porque los partidos políticos no están a la altura, porque los candidatos no acaban de entusiasmar y cuando ves en el horizonte dices: ¿por dónde y con qué remos vamos a remar?\

    Créditos adicionales
    Coordinación de moda: Louise Mereles y Teresa Cristo
    Locación: Galería Kurimanzutto
    Hairtist: Jorge Espinosa para Lóreal Professionel
    Maquillaje: Fernando Loera para YSL
    Agradecimiento a Década Muebles Vintage
    Retoque de fotos: Gatopardo
    Apóyanos con un me gusta a nuestra página de Facebook/NarcoviolenciaOficial
    Compartir:

    0 comentarios:

    Publicar un comentario