domingo, 8 de marzo de 2015

Carmen Aristegui: Sin miedo al poder PAGINA 3

  • domingo, 8 de marzo de 2015
  • Comentarios
    <---Anterior Pagina 2
    —¿Cuánto tiempo llevó la investigación y qué pedías a tu equipo?
    —Una investigación de meses. Había periodos de espera por las solicitudes de información. Esta investigación es producto de la curiosidad de un periodista que se preguntó: “¿esta casa estará declarada en el patrimonio de Peña?” Con esa pregunta de pertinencia, comenzó a jalar una hebra, solicitar información y ver la negativa del poder a colaborar. Fue una investigación de largo alcance. Llegamos al punto donde dijimos: “ya está”. La respuesta de presidencia fue que no contestaría ella, sino Función Pública. Al final la respuesta fue: “No vamos a decir nada”. Decidimos publicar el reportaje, que coincidió en el tiempo con la cancelación del tren de alta velocidad México-Querétaro. Lo del tren nos cayó del cielo. La investigación venía muy firme en función de que el dueño legal de La Casa Blanca era el contratista de Peña. Pero con el reportaje hecho surgió la información del tren de alta velocidad y a la hora de revisar dijimos: “¿cómo? ¡Es el dueño de La Casa Blanca!” Si lo hubiéramos publicado 15 días antes, nos perdemos el tren. Lo del tren aceleró el asunto en horas.

    —¿Has recibido amenazas por tu trabajo?
    —He recibido algún mensaje o situaciones no felices. Pero nada que impida que siga caminando, que me haga repensar que lo que quiero hacer es periodismo. Ha habido dos o tres incidentes, cosas que no quisiera redimensionar. Cosas que son naturales para un periodista que se acerca a asuntos de gente que se siente ofendida o dañada.

    —¿Cuál fue la reacción del gobierno de Peña ante el reportaje?
    —Yo tomo como respuesta lo que vino después de la divulgación del reportaje. Probablemente porque tuvo una gran repercusión en la prensa internacional, la Presidencia se vio obligada a dar las explicaciones que no nos dio a los periodistas mexicanos.

    Cuatro días antes de publicar la historia de La Casa Blanca, Aristegui citó a los corresponsales extranjeros y a los directivos de La Jornada, Reforma y Proceso para entregarles un dispositivo de memoria USB con el resultado de la investigación. Les propuso presentar la historia en bloque. Hubo resistencias, pero al final todos aceptaron. En los medios del país jamás había sucedido algo semejante. La propuesta fue una réplica del modelo utilizado por medios internacionales como The Guardian, BBC, Le Monde, Süddeutsche Zeitung y Asahi Shimbun para construir una alianza temporal, protegerse y romper cercos informativos en la difusión del escándalo de corrupción del gobierno chino, en 2 014.

    —El reportaje apareció en Aristegui Noticias, pero no en tu programa de radio. ¿Qué sucedió?
    —Debimos resolver un dilema que un día contaré. Los periodistas resolvimos un dilema que nos permitió mantener nuestro espacio radiofónico y que la información no sufriera una censura. Resolvimos un problema y lo hicimos bien, porque la información salió, no la guardamos y al final la repercusión esta ahí. El tema de La Casa Blanca lo hemos abordado con enorme amplitud en la Primera Emisión de MVS. Hemos hecho mesas de debate, hemos discutido el asunto de esta casa y las que vengan.

    —¿Has sufrido censura?
    —He vivido varios capítulos relacionados con intentos de censura o modificación de mi línea editorial que han terminado en ruptura. He tratado y quiero ser consistente respecto de mi obligación con la audiencia y una de esas características es que mi principal motor de actuación es el público que tiene derecho a saber. Estamos obligados a informar y permanentemente hay en todos lados impulsos para evitar que digas lo que dices, para evitar que informes. Es una batalla permanente del periodista. Qué más quisiera que haber tenido una carrera lineal de 25 años en un mismo lugar, pero no ha sucedido así. Han ocurrido capítulos muy confrontativos, y si no estás dispuesto a ceder para que eso fundamental que es tu libertad de expresión se limite, entonces viene la censura.

    —¿Los grandes medios están censurados o autocensurados?
    —El tema de la censura está ahí y el de la autocensura más. Hay fenómenos que contribuyen a que la libertad de expresión no sea plena. Pese a la reforma en telecomunicaciones tenemos un sistema duopólico que por naturaleza no favorece el libre ejercicio del periodismo y las ideas. Es un tema estructural no resuelto. Ya veremos si la digitalización le da a México un modelo distinto, pero lo que hoy existe no favorece ni es el mejor diseño para el periodismo independiente, crítico y la libertad de expresión. Hay lugares donde puedes perder la vida si publicas algo que enfadó al cacique o te desaparecen como acaba de ocurrir con Moisés Sánchez Cerezo, en Veracruz. Estrenamos el 2015 con la desaparición de un periodista al que se le quitó del camino porque, como todo parece indicar, la autoridad se sentía incómoda con sus publicaciones. Si eso ocurre y se acumulan los casos y no se resuelve nada, todo esto es un gran inhibidor de la libertad de expresión. Si matan periodistas y no se resuelve, esa conducta se repetirá y afecta el ánimo, la conducta y el desempeño de un montón de periodistas que tratan de decir lo que se pueda, pero si al de al lado lo desaparecieron y no pasó nada, la impunidad es una invitación a seguir cometiendo estas prácticas que inhiben el periodismo de investigación. En México muchas cosas conspiran contra una floreciente libertad de expresión. Eso no resta méritos a colegas que hacen grandes trabajos e investigan. Hay censura. Hay autocensura. Hay limitación y un diseño inapropiado para favorecer esta libertad que permita que los ciudadanos puedan ejercer su derecho a estar informados, a debatir, a opinar, a exigir a los poderes rendición de cuentas. Todo eso junto es el gran desafío. Tenemos más cosas de las cuales dolernos, que para celebrar.
    CONTINUA Clic aquí para leer la Pagina 4
    Apóyanos con un me gusta a nuestra página de Facebook/NarcoviolenciaOficial
    Compartir:

    0 comentarios:

    Publicar un comentario