martes, 17 de marzo de 2015

El "Chino Antrax" cayo por su adicción a las redes sociales por sus lujos y excesos

  • martes, 17 de marzo de 2015
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    Culiacán, Sinaloa,-NARCOVIOLENCIA-“La aprehensión del narcotraficante y jefe de la célula de gatilleros apodada Los Ántrax José Rodrigo Aréchiga Gamboa, ‘El Chino Ántrax‘ fue detenido durante su llegada a Ámsterdam, Holanda a finales del 2013 y ahora se encuentra recluido en una prisión de EU. No se ha especificado si se debió a que llevaba consigo drogas o armas, o si ya lo esperaban las autoridades de aquel país.

    “Aréchiga Gamboa tenia su centro de operaciones en Culiacán, en el sector sur de la ciudad, y trabaja para Ismael Zambada García, El Mayo, uno de los jefes del cártel”.

    Una persona tan egocéntrica y narcisista así es el asesino del  "Chino Antrax". Se volvió un peligro para esa organización de los grandes narcotraficantes como el Chapo Guzman y el Mayo Zambada.

    En las calles de Sinaloa se dice que sus propios jefes lo pusieron.

    El Chino Antrax, así como los hijos de “El Chapo Guzmán” y de Ismael “El Mayo Zambada” presumen sus lujos, negocios y andanzas por el mundo. Sin embargo, él siempre borró su rostro de las fotografías. Haciendo alarde de las lujosas comodidades que se daba con el dinero de sus actividades ilícitas.

    En su cuenta de Twitter @comandante57_ dice: “comandante ántrax gente nueva el oriental el R el mas solicitado escarface sinaloense,fanatico alas armas al 100 con los zambada estas conmigo o estas con dios… en el infierno los miro”.

    Adicto a las redes sociales

    Puede que Rodrigo Aréchiga Gamboa sea uno de los capos más temidos del cartel de Sinaloa en México, un profesional del crimen que construyó un imperio ilegal y por años logró evitar a sus enemigos. Pero el Chino Ántrax tenía una debilidad desconocida: era adicto a las redes sociales. En su Twitter e Instagram, donde advierte “estás conmigo o estás con dios”, no pudo resistir la tentación de subir cualquier cantidad de fotos de sus viajes, sus yates y sus pistolas bañadas en oro. La Policía solo tuvo que seguir su cuenta para saber su paradero.

    Por raro que suene, El Chino Ántrax es apenas uno de los tantos narcotraficantes que caen por culpa de su propia exposición en la redes, aunque se murmura que pudieron haber sido sus mismos jefes los que lo pusieron en manos de las autoridades.

    Aunque la mayoría de los capos son discretos y más cuando se trata de páginas como Facebook, Instagram o Twitter, sus hijos y sobrinos de los capos no lo son tanto. Así fue como cayó en Arizona el hijo de Ismael el Mayo’ Zambada, Su hijo, Serafín Zambada,también en su cuenta en las redes sociales subia fotos de rifles AK–47 cromados en oro, fajos de billetes y hasta un carro último modelo con un oso de felpa gigante encima. Los “narcojuniors”, como llaman a la nueva generación, han hecho de las redes sociales los nuevos terrenos de caza.

    El Cisen, organización de inteligencia en México, obtiene gran parte de su información de los perfiles que los narcos publican abiertamente, llevados por la falta de recato y el afán por transmitir poder. “En el fenómeno del tráfico de drogas se suele apreciar la necesidad de los actores involucrados por reafirmar la valía personal. Una forma de exhibición de lo que consideran sus logros y riquezas materiales es permitido precisamente por la capacidad de difusión de imágenes que representan estas tecnologías” dijo Carlos Flores funcionario del gobierno.

    Casos como el de Broly Banderas, sicario del Cartel de los Templarios de Michoacán, quien exhibía en una foto sus armas en una camioneta blindada con una persona amordazada en el puesto de atrás, demuestran que el afán de ostentación está por encima de todo. Incluso de la propia libertad.
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    1 comentario:

    1. jajajaja pinches nacos, lo que hace la falta de atención ni por más dinero que tengan se les quita lo pendejo xD

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