La misteriosa desaparición de los 12 autodefensas, solo hallaron 2 "cabezas" PAGINA 2

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–Pues no sé. No sé qué planeen, no sé la verdad qué pase con el gobierno porque pues nosotros conocemos bien a nuestro patrón [Gerardo Serafín] y sabíamos que… al ver las cabezas luego, luego supimos que son ellos.
Fosas abiertas en el panteón de Apatzingán. Fotos: Humberto Padgett.

–¿Cuánto tenían de haberse hecho autodefensas al momento en que desaparecieron?

–Ocho meses que nos levantamos contra esos mentados Caballeros Templarios, ya ve que no podíamos mover un aguacate, una fruta, un mango, porque pa’ todo querían pedirnos dinero. Yo les tenía que dar 15 por ciento fijo de todo lo que ganaba. Y sabían clarito cuánto ganábamos porque ya traían extorsionados a quienes les vendíamos.

–¿Qué papeles entregó para alistarse?

–A todos nos pidieron actas de nacimiento, comprobante de domicilio, CURP, recibo de luz y credencial de elector. Nos prometieron armas. AR15 y escopetas, pero no nos dieron nada, así que andábamos con nuestros cuernos y nuestras nueve. Y nomás con eso. Ni siquiera nos dieron seguro. Nada. A quienes hirieron en las topas con los Templarios, se les dio atención con la cooperación de todos y muchas veces con la ayuda de los aguacateros, que también nos dieron armas.

–¿Qué hacían cuando los secuestraron?

–Andaban en un recorrido hacia la Tierra Caliente, hacia Apatzingán. Era un rondín, nada más. Salieron en tres camionetas: dos Cherokee del año, una blanca y la otra gris, y una Lobo, también gris. Gerardo Serafín iba al frente. Era un día muy normal, apenas pasaban de las 7 de la tarde.

–¿Y luego?

–Ya no se supo nada hasta las cuatro de la mañana. Nos avisaron que hubo una emboscada, pero no nos dijeron para dónde. Nomás avisaron que habían agarrado a mi patrón y a la gente que iba con él.
–Pero si hubo una emboscada se debió saber dónde ocurrió.

–Se debió saber, pero no se supo nada. Tampoco se sabe nada de las camionetas, todo está desaparecido, como si la tierra se las hubiera tragado. Ni camionetas ni gente, nada.

–¿Ni ropas?

–Las puras cabezas de mi patrón y de su hermano son las que hemos hallado.
– ¿Ni armas?

–Nada.

Otro hombre, con un chaleco antibalas, interviene.

–Ni zopilotes. Acá miramos a donde están volando los zopilotes y por allá buscamos a los muertos. Nada –el hombre levanta las cejas.

– ¿Qué sugiere? –se le pregunta.

– Que fueron los federales. Nadie supo de un enfrentamiento. Los de nosotros debieron llegar confiados con ellos, con las armas abajo y así los mataron. Y sabemos que fueron los federales. Por acá se dice siempre de quién es cada muerto. Y se dice que fueron los federales.

– ¿Y qué federales fueron?

–Unos que ya andamos buscando.

El primer autodefensa, el que parece un gigantesco gato, recuerda la mañana en que fue espantarle los perros y las moscas a las cabezas de los Serafín.

“Estaban en el suelo y tenían una cartulina. Decía: ‘Aquí tienen al intocable Gera o G1 [mejor conocido como G1], dice Vamos con todo y contra todos. Atentamente guardia michoacana’”.

–Guardia michoacana. ¿A qué le suena a usted eso?

–Pues… es el mismo cártel de los Templarios, nomás que anduvieron con otro nombre.

– ¿Y las cabezas?

–Las entregamos y se velaron. Las encontramos juntas, pero una la velamos en Apatzingán y la otra aquí, en Uruapan. Ya no fui al entierro, porque me sentía muy mal.

–¿Le da miedo? Lo pregunto con todo respeto.

–En sí yo no tengo miedo, la mera verdad, porque si yo me metí a esto fue con la esperanza de salir adelante. Yo sé que también algún día me van a matar, pero si hay chance me voy a defender.
Algo más: tras la desaparición de los hermanos Serafín y los otros 10, grupos de autodefensas antagónicos, incluido el de Estanislao Beltrán, “Papá Pitufo”, propagó el rumor que los jóvenes fueron secuestrados como consecuencia de supuestas actividades ilegales en que estaban involucrados.

Nadie confirmó esta versión, pero sí hay una aclaración al anterior rumor: los 12 muchachos ausentes, en su mayoría de Apatzingán, pertenecían a las autodefensas del médico preso José Manuel Mireles, a su vez opuesto a “Papá Pitufo” por su cercanía con Alfredo Castillo.

* * *
Altar SanCharbel Michoacán. Foto Humberto Padgett

El priista Aldo Macías es el Presidente Municipal de Uruapan, el municipio cuidado por los 12 desaparecidos a fines de noviembre.

“Por muy malo que sea un joven, por muy bueno que sea, hay una familia que sufre, hay una madre que está sufriendo y estos se dedicaban a otra cosa y eran rurales y estaban aparentemente fuera cuando desaparecieron, pero seguro ahorita hay una madre que está sufriendo muchísimo porque su hijo no aparece”, dijo en entrevista.
–¿Cuál es su opinión respecto al posicionamiento que ha tenido el gobierno federal sobre 12 desaparecidos? –se le pregunta.

–La policía debe de ser fría, la policía aparentemente no debe de tener sentimientos. En este caso no se debe olvidar que los que fueron levantados eran personas, seres humanos (…)  Ahorita rodaron dos cabezas. No queremos que rueden otras dos, otras cuatro, otras seis.

–¿Se ha acercado usted a las familias de los rurales desaparecidos?

–No, la verdad no. No me he acercado a ellos porque ellos no se han acercado a nosotros.
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La misteriosa desaparición de los 12 autodefensas, solo hallaron 2 "cabezas" PAGINA 2 La misteriosa desaparición de los 12 autodefensas, solo hallaron 2 "cabezas" PAGINA 2 Reviewed by Redacción on marzo 18, 2015 Rating: 5

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