sábado, 12 de marzo de 2016

Mi historia de un "narco" que me secuestro y me obligo a ser su pareja por 6 meses

  • sábado, 12 de marzo de 2016
  • Comentarios
    A veces ser bonita y hermosa en algunas partes de México podría ser una maldición, tal es el caso de una mujer que por ser bonita y atractiva y por azares del destino tuvo que vivir literalmente siendo la mujer de un narcotraficante en Tamaulipas.

    Esta es la historia de una joven mujer originaria de San Fernando Tamaulipas que fue obligada a ser la pareja sentimental de un “narco” durante seis meses y tras vivir con él estuvo a punto de morir 2 veces y que su libertad la obtuvo por suerte del mismo destino.
    Foto: Cortesía de la autora de la historia 
    A continuación su historia:

    Yo soy nativa de San Fernando Tamaulipas donde viví la mayor parte de mi vida y me describo como una chica alta, delgada, wuera y con cabello castaño y actualmente tengo 22 años, todo comenzó cuando en el 2013 se escuchaba de "El Comandante Choforo" un comandante de los zetas aquí en San Fernando y a quien jamás creí conocerlo.

    En una ocasión yo transitaba en el pueblo en mi carro cuando a bordo de una camioneta se me emparejan varios sujetos armados y jamás imagine que en esa camioneta anduviera ese mentado comandante  “Choforo”.

    Abordo de esa camioneta la tripulaban 4 hombres entre ellos el ya mencionado... yo al verlos armados me asuste solo me pidieron revisar mi carro mientras los otros tres hombres revisaban mi carro y me hacían preguntas como de donde era y cosas así; el Comandante Choforo me veía fijamente de pies a cabeza y al término de su revisión a mi carro me revisan mi celular y ni cuenta me di que de mi celular se marcó a su teléfono para que quedara mi número grabado en su celular desde ese momento mi vida sin saber ya estaría marcada.
    Total paso ese rato amargo llego a mi casa agradecida por llegar bien y de haber pasado ese rato amargo… Sin saber tan tranquila al día siguiente recibo una llamada de un numero privado yo conteste sin saber que de esa llamada empezaría mi terror.

    Contesto y me responde:

     ¡Hola como estas!

    Y yo quién eres?? Y me dice:

    Soy uno de los que te paro ayer juro que me quede sin palabras no podía ni decir una sola palabra cuando te vi por lo hermosa que eres.

    Me responde habla quiero verte me interesa conocerte.

    Y yo lo siento tengo miedo no estoy acostumbrada a tratar a hombres como usted…
    (inmediatamente vinieron a mi mente los recuerdos del momento en que me pararon para hacerme la revisión mi corazón comenzó a latir de miedo)

    Me dice no tengas miedo hermosa por favor solo unas horas dime a donde nos vemos y mis hombres pasan a buscarte.

    Al escuchar eso temblaba de miedo yo insistía que no podía salir ya mi miedo aumento cuando me dice!!!

    No quiero hacer las cosas por las malas y vayan a la fuerza por ti mi gente.

    Total por miedo a la advertencia termine por aceptar ya que me prometió que de esas ves jamás me volvería a molestar…  Igual le di la dirección de un lugar a donde sus hombres pasarían por mí.

    Ese día como olvidarlo los esperaba con terror.

    Al llegar ellos por mí me subo y me vendan los ojos y yo sin poder decir nada ya que mi miedo aumentaba con el avanzar de la camioneta y por mi mente se cruzaban los peores escenarios posibles que me podían hacer.

    Empezaron avanzar hacia el lugar donde su comandante me esperaba.

    En ese momento pasaron muchas cosas por mi mente desde que sería tal vez asesinada, después me llego el arrepentimiento y me dije fui una tonta no hubiese venido, pero nada de eso pude decirles a mis padres por el miedo a que les hicieran algo a mi familia y por eso opte por ir con la esperanza de que todo saldría bien pero también imaginando que sería asesinada y violada, pero el destino ya estaba escrito y me agarre de valor durante el resto del trayecto donde me llevarían con el tipo que me quería conocer.

    Después de viajar en la camioneta durante varios minutos los cuales se me hicieron una eternidad uno de los hombres armados que viajaban en la camioneta me dice:

    Ya hemos llegado muchacha y cambie esa cara de asustada que no le va pasar nada mi comandante no le gustaría verla asi.

    Yo claro digo en mi mente no podría estar más espantada con unos tipos que ni conozco y que aparte están armados, asi que solo le hago un pequeño gesto de una sonrisa y un Ok está bien estoy tranquila espero y no me hagan nada...
    CONTINUA Clic aquí para leer la PARTE 2

    Apóyanos con un me gusta a nuestra página de Facebook/NarcoviolenciaOficial
    Compartir:

    0 comentarios:

    Publicar un comentario