lunes, 2 de mayo de 2016

No me gusta la gente que mata por matar; así es como un verdadero sicario hace su trabajo

  • lunes, 2 de mayo de 2016
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    Fragmento de Sicario: Confesiones de un Asesino Profesional, yo mate, secuestre y torture por encargo

    ...No le gusta la gente que mata por matar. No son profesionales. Los verdaderos sicarios matan por dinero. Pero hay gente que lo hace por diversión.

    “Hay quien dice: ‘No he matado a nadie en una semana’. Así que van a la calle y matan a alguien. Esta gente no pertenece al mundo del crimen organizado. Están locos. Si descubres que alguien de tu unidad es así, lo matas. A los que realmente quieres reclutar son a policías o ex policías,militares —asesinos entrenados”.

    Ese tipo de cosas le molestan. La carnicería que vive Juárez le ofende porque muchos de los crímenes son cometidos por amateurs, niños imitando a sicarios. Le horroriza la cantidad de balas que usan en una sola ejecución. Demuestra falta de entrenamiento y pericia. En una verdadera ejecución, la ráfaga pasa justo al lado de la cerradura porque la descarga destrozará mortalmente el torso del conductor. Dos veces ha sido bloqueado por coches blindados, pero lo solucionó con dos ráfagas de balas de chaqueta metálica en un patrón ceñido —así pueden atravesar el blindaje. Un golpe no debe durar más de un minuto. Incluso sus trabajos más difíciles, contra vehículos blindados, no duraron más de tres.

    Un verdadero sicario, acota, no mata mujeres y niños. A menos que la mujer sea informante de la DEA o el FBI.
    Hace una pausa para enseñarme. Una buena ejecución requiere planeación. Primero, los Ojos estudian a la víctima durante días, por lo menos una semana. Anotan su horario, cuándo se levanta, a qué hora va al trabajo, cuándo come en casa, toda su rutina doméstica es registrada por los Ojos. Luego, la Mente se encarga. Estudia los hábitos del blanco en la ciudad: su jornada laboral, dónde come, dónde bebe, qué tan seguido visita a su amante, dónde vive ella y cuáles son sus hábitos. Entre los Ojos y la Mente esbozan un horario. Después se reúne el resto del equipo, de seis a ocho personas. Dos carros de policía con oficiales y dos coches con sicarios. Escogen una calle que pueda ser bloqueada fácilmente. El timing será medido a la perfección y el golpe se hará a no más de media docena de calles de la casa de seguridad —eso es fácil porque hay muchas en la ciudad.

    Agarra una pluma y empieza a dibujar. El coche líder será de la policía. Lo seguirá otro lleno de sicarios. Luego el coche de la víctima, seguido de otro de sicarios. Y al final, cubriendo la retaguardia, otro carro de policía.

    Durante la ejecución, los Ojos observarán y la Mente hablará por radio.

    Cuando el blanco entre en la calle seleccionada, el primer carro de policía girará para bloquear la calle, el primer coche de sicarios bajará la velocidad, el segundo coche de sicarios se emparejará junto al blanco y lo matará, y el segundo carro de policía bloqueará el otro extremo de la calle.

    Todo esto debe tomar menos de 30 segundos. Uno de los hombres deberá salir de un coche para darle el coup de grace al blanco regado con balas. Después todos se dispersan.

    El coche de los asesinos se dirigirá a la casa de seguridad para esconderse en el estacionamiento. Después, la organización se lo llevará a otro estacionamiento, lo pintará y lo revenderá en uno de sus propios lotes. Los asesinos abordarán un coche limpio en la casa de seguridad, y por lo general regresarán a la escena del crimen para asegurarse de que todo haya salido bien.

    Dibuja todo esto con exactitud, cada rectángulo que representa a un coche está perfectamente delineado, y el de la víctima tiene tantas marcas de tinta verde que parece florecer de la hoja. Las flechas indican el movimiento de los vehículos. Es como una ecuación en un pizarrón.

    Se recarga en la silla; en su rostro se adivina la satisfacción de un encargo bien hecho. Así es como un verdadero sicario hace su trabajo. En una ejecución ideal ningún blanco sobrevive. Si alguien del grupo resulta herido lo llevan a uno de los hospitales de la organización —“Si puedes comprar a un gobernador, puedes comprar un hospital”....
    Fragmento de Sicario: Confesiones de un Asesino Profesional, yo mate, secuestre y torture por encargo PARA LEER LA HISTORIA COMPLETA CLIC AQUÍ

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