miércoles, 22 de junio de 2016

50 sicarios iban por primo de El Chapo que con rifle en cada mano los enfrento antes de morir acribillado

  • miércoles, 22 de junio de 2016
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    Badiraguato, Sinaloa.- El Gobierno de Sinaloa afirmó que durante la incursión de comandos de gatilleros en la sierra de Badiraguato no se confirmaron ejecuciones, mientras que los pobladores aseguran el deceso de siete personas a manos de sicarios.

    El miedo y la zozobra imperan en La Tuna, tierra que hasta hace unos días se consideraba intocable por ser cuna del narco más poderoso de México, Joaquín "El Chapo" Guzmán.

    Durante un recorrido realizado en la intrincada sierra sinaloense, vecinos de La Tuna narraron que el viernes 10 de junio un grupo de gatilleros arribó al poblado preguntando por un sujeto identificado como Ángel, sobrino de Consuelo Loera, madre del capo.
    Al observar a los empistolados, Ángel se atrincheró en una vivienda rústica, construida de adobe y teja, desde donde abrió fuego en contra del convoy.


    Los cerca de 50 sicarios atacaron la casa, que está apostada a unos metros de la finca de la mamá de "El Chapo".

    Los testigos indicaron que con antorchas y gasolina los delincuentes prendieron fuego a la vivienda, por lo que el solitario empistolado salió del inmueble y posteriormente fue acribillado a balazos no sin antes llevarse a dos.

    Así fue la batalla que dio Ángel Guzmán

    50 pistoleros tomaron por asalto una casa de adobe, que está a lado del camino que conduce a San José de El Barranco, en busca de Ángel Guzmán primo del Chapo y uno de los principales operadores de Aureliano.

    Según narraron los testigos, Ángel Guzmán vivía frente a una de las dos abarroterías que hay en el pueblo, y habría alcanzado a escuchar el arribo de los gatilleros, por lo que rápido fue por sus armas, y al momento que sus enemigos entraban por él, los recibió a tiros desde adentro, matando a uno de sus agresores, mientras a balazos hacía correr al resto.

    Los sicarios intentaron responder, pero Ángel se había parapetado dentro de su domicilio, y sus agresores fueron por gasolina a la abarrotería de enfrente y prendieron fuego a la casa, para luego, armas en mano, esperar a que Ángel saliera.

    Pasaron cinco minutos y la vivienda ardía en llamas, cuando intempestivamente Ángel Guzmán apareció por una de las puertas del frente y con una metralleta AK-47 en cada mano, disparaba a diestra y siniestra a sus enemigos.

    No alcanzó a vaciar todos los tiros, cuando fue acribillado por los gatilleros, que tenían rodeada la casa y ya lo estaban esperando.

    De nada sirvió la pechera antibalas que se había puesto para jugarse la vida ni las granadas que le colgaban del chaleco, pero alcanzó a llevarse a otro más antes de ser acribillado. Los dos que se llevó por delante eran de Huixiopa, según se dijo.

    “Con otros cinco como Ángel se le hubiera hecho frente a toda esa gente, pero el pueblo estaba sólo porque el Guano se confió”, lamentó un residente de La Tuna y amigo de los Guzmán Loera.

    A 11 días del ataque, los vestigios de la refriega aún continúan intactos: la casa quemada, tres carros baleados y cartuchos  regados por el patio principal.

    Los vecinos aseguran que al momento de los balazos se arrojaron al piso y, arrastrándose entre los cuartos, tomaron sus cosas y salieron huyendo del sitio, dejando sus pertenencias abandonadas.

    Dijeron que en el poblado dos casas más fueron tiroteadas y quemadas a manos de los sicarios.

    También explicaron que el 11 de junio otras cuatro personas fueron ejecutadas en La Tuna y dos más en la comunidad de Alisito.

    El coordinador del Gabinete de Seguridad de Sinaloa, Moisés Melo García, declaró que no se había confirmado ningún muerto y que no ocurrieron los enfrentamientos que se dieron a conocer por los medios de comunicación.

    A pesar de ello los lugareños aseguraron frente a las autoridades que sí ocurrieron los incidentes.

    "Dos de los muertos eran mis hermanos", le dijo una de las pobladoras a Melo García, quien le preguntó por los cuerpos, a lo que la mujer respondió que los delincuentes los robaron.

    La comunidad de La Tuna, Badiraguato, se encuentra a cinco horas de distancia de la ciudad de Culiacán, enclavada en la Sierra Madre Occidental, a la que se logra el acceso con vehículos equipados.

    Está en la zona conocida como El Triángulo Dorado, colindante con el estado de Chihuahua.

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