lunes, 17 de octubre de 2016

El pueblo donde ya no hay asesinatos, secuestros ni extorsiones desde que expulsaron a los políticos y al crimen organizado

  • lunes, 17 de octubre de 2016
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    En México hay un pueblo que desde hace cinco años vive sin autoridades, partidos políticos ni representantes del Gobierno.

    Desde que se adoptó ese sistema, no ha habido asesinatos, secuestros ni extorsiones, y los delitos que llegan a ocurrir los resuelve con un peculiar sentido de la justicia la Asamblea General, máximo órgano de Gobierno.

    En 2011 el municipio de Cherán, en Michoacán, se alzó en armas y decidió sacar a los cárteles del narcotráfico y del crimen organizado de su zona con el objetivo de construir una sociedad fuerte, impenetrable a las acciones de la delincuencia sin contar con un solo policía.

    Ubicado en la zona montañosa de Michoacán, el pueblo de Cherán cambió su sistema político y lo reemplazó por una versión de la cultura purépecha (p’urhe), cuando el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación de México falló en favor de un grupo de ciudadanos de esa comunidad para gobernarse a sí misma, recuerda BBC Mundo.

    Cherán significa 'Tierra del miedo' y su origen proviene de tiempos antiguos en la historia de México cuando acudieron a vivir allí los más hábiles y temibles chamanes de la cultura purépecha.

    En el año 2007 los habitantes de Cherán descubrieron que sus políticos se coludieron con el crimen organizado, permitiendo extorsiones para que entraran talamontes que afectaron a los bosques clandestinamente.

    Cuando pidieron ayuda al alcalde y al gobernador nadie llegó y ahora solucionan de forma colectiva todo lo relacionado con seguridad, economía y obra pública.


    Según el sitio web del municipio, "la forma y la estructura de Gobierno que tiene Cherán es el resultado de una serie de aportaciones de muchos, de muchas personas". En relación a Michoacán el gobierno se plasma en Concejos, siendo la máxima autoridad la Asamblea General, después de la cual se sitúa el Concejo Mayor, los K’ericha o Mayores y de ahí se viene una serie de Concejos, según reza la página.

    Testimonios de los mismos habitantes coinciden en que todos están ahora más unidos, debido a que eligen quién los guía en la comunidad y describen su vida como tranquila, sin violencia ni daños al medio ambiente.

    Aunque la teoría social advierte que sin políticos ni autoridades administrativas la vida en sociedad sería un caos, en la actual estructura de Cherán no caben los partidos políticos.
    Todo funciona a través de concejos operativos, cuyas acciones son coordinadas por el Concejo Mayor. Estos asumen la responsabilidad de la administración local (finanzas y administración), de lo que denominan vigilancia y mediación de la justicia, y otros concejos integran la estructura del poder municipal.

    Las autoridades comunales son elegidas a través del voto directo y presencial, formando una fila de hombres y mujeres que a mano alzada votan por una persona propuesta por el mismo pueblo.


    Desde que se adoptó ese sistema, no ha habido asesinatos, secuestros ni extorsiones, y los delitos que llegan a ocurrir los resuelve con un peculiar sentido de la justicia la Asamblea General, máximo órgano de Gobierno. 

    Hasta hoy, los cuatro distritos de Cherán eligieron a un representante para un concejo del pueblo y se establecieron puestos de control armados en las tres carreteras que llegan al poblado. Además son vigilados por miembros de la Ronda Comunitaria, una fuerza formada por hombres y mujeres que detiene a cada vehículo para preguntar al conductor de dónde viene y hacia dónde va.

    La influencia del autogobierno en Cherán ha provocado que otros municipios como Urapicho y Tepalcatepec también estén buscando la vía legal para convertirse en pueblos independientes, teniendo todos los argumentos a su favor, pues la Constitución de México garantiza en su artículo 2 que los pueblos indígenas tienen derecho a decidir sus formas internas de convivencia, organización social, económica, política y cultural.

    Y aunque el artículo 17 constitucional también establece que "ninguna persona podrá dispensarse justicia por sí misma, ni ejercer violencia para reclamar su derecho", si el Tribunal Electoral mexicano lo decide, esos pueblos podrán aplicar sus propios sistemas normativos en la regulación y solución de sus conflictos internos, y elegir, de acuerdo con sus normas, procedimientos y prácticas tradicionales, a las autoridades o representantes para el ejercicio de sus formas propias de gobierno interno.

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